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6 hábitos de los administradores exitosos

Jul 15, 2022

El éxito es un resultado que todos deseamos en la vida. Ya sea culminar con altas calificaciones los estudios propuestos, comenzar y mantener un nuevo trabajo, emprender un negocio que logre resultados comerciales, lograr el crecimiento económico sostenible, sin detrimento del ecosistema, tener una familia unida y sana, viajar y conocer el mundo para acumular experiencias de crecimiento. Tener una visión con altas miras nos ayuda a retarnos para llegar al éxito cualquiera que sea el propósito.

Pero para que todo esto ocurra, es muy importante entender que para cualquier proyecto de vida es necesario definir cómo alcanzar y medir el propósito. Esto nos lleva a pensar en el famoso “Golden Circle” de Simon Sinek, publicista, escritor, consultor y conferencista TED estadounidense, que nos habla sobre el por qué algunas personas influyentes y disruptivas como Steve Jobs, Martin Luther King y los hermanos Wright, crearon ideas y equipos poderosos que lograron alcanzar el éxito inspirados por un cambio. Un cambio que otros apoyaron ciegamente. Y sin ir más lejos, y como punto de inspiración muchas mujeres poderosas en los negocios han participado en esta gran iniciativa.

Y todo esto porque el punto de partida es encontrar el “Qué”. Esa propuesta de valor con un propósito donde las personas se sienten identificadas. He aquí un punto de partida totalmente inspirador, que nos reta en este caso como administradores a entender la clave del éxito.

Ahora si hablamos de los hábitos no podemos olvidar al gran licenciado en administración de empresas Stephen R. Covey, cuando nos habla de Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva. Hace un brillante abordaje sobre hábitos que trabajados en conjunto promueven el desarrollo de la efectividad personal e interpersonal. Y siendo este nuestro tema a tratar cabe mencionar brevemente y recordar cada uno de ellos:

  • El hábito de la proactividad: Nos lleva a la elegir los estímulos del medioambiente y a ser arquitectos de nuestro propio destino.
  • Comenzar con un fin en mente: Encontrar esa razón de ser y definir el tan nombrado e importante propósito de vida.
  • Poner primero lo primero: Darle prioridad a ese propósito que no hay que perder de vista.
  • Pensar en ganar-ganar: Atraer el éxito con una mentalidad ganadora.
  • Buscar entender primero y ser entendido después.
  • Sinergizar: Valorar la diversidad te lleva al éxito de un excelente trabajo en equipo.
  • Afilar la sierra:  Es desarrollar esa capacidad para renovarse física, mental y espiritualmente.

Piensa en aplicar estos hábitos en cada proyecto de vida y de seguro eso que tienes en mente hoy te hará crecer tanto como tú quieres. Ya sea que estés iniciando un nuevo programa de estudio, o que quieras emprender un nuevo negocio, aférrate a cada uno de ellos para lograr el éxito que tanto deseas en la administración.

Ahora si vamos a la práctica diaria, que encierra una rutina esencial desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, podemos enumerar 6 hábitos importantes de los administradores exitosos que pueden ser de gran ayuda para poner en práctica lo antes mencionado.

Por algo dicen, que al que madruga Dios lo ayuda

Iniciar el día antes que “salga el sol” es una práctica increíble. Te preguntarás cómo los grandes empresarios logran su éxito económico y cómo logran optimizar el tiempo para que su día alcance la perfección, pues aquí la respuesta. Levantarse temprano entre 4:00 a.m. y 6:00 a.m. ayuda a tener tiempo para planear el día, para dedicar tiempo a sí mismo ya sea haciendo yoga, ejercicio, meditando, leyendo las noticias del día o para organizar la cabeza y desarrollar sus ideas.

Dale el valor que el tiempo se merece

Encontrar esa balanza ideal entre el tiempo de esparcimiento y el tiempo de enfoque para hacer cumplir los propósitos es vital. Un administrador exitoso sabe que el recurso más valioso es dedicar su tiempo de calidad a lo que construye su propósito y sabe que lo que roba ese tiempo es un desperdicio difícil de recuperar.

Reconoce tus debilidades y fortalécelas

Dicen los grandes sabios que el día que terminas de aprender todo lo que necesitas no existe. Por eso la actitud ganadora inicia desde reconocer todo eso que te hace falta acercarte a ese propósito que traes en mente. Sin poner límites, visualiza siempre tus proyectos pensando en cuán más grandes pueden ser siempre abierto a experimentar circunstancias tanto positivas como negativas para aprender a reconocer tus debilidades y superarlas, finalmente reconocer tus fracasos para disfrutar tus éxitos.

Rodéate de grandes

Todos tenemos en la vida personas que admiramos y que queremos algún día ser como ellas. En algún momento seremos inspiración para otros también, pero ¿cómo lograrlo? Rodéate de todas esas personas que te aportan día a día en ese crecimiento que tanto anhelas, encuentra ese punto de inspiración en grandes empresarios y casos de éxito. Júntate con personas que tienen sueños grandes y que están dispuestos a hacerlos realidad.

Comprométete a ser mejor

Aprender a administrarte es un gran hábito. Cuando tienes una mentalidad ganadora, no escatimas en invertir en todo lo que te hace crecer, en no hacer lo fácil, en entender que todo lo que cuesta un gran esfuerzo trae un gran resultado. Busca formas de mejorar cada día, busca prepararte y crecer en tu profesión, aumenta tu conocimiento y agudiza tus oídos para aprovechar cada oportunidad buena que se te presenta.

Dale prioridad al cuidado de tu salud

Para tener la fuerza y energía que necesitas para cumplir con grandes retos, es muy importante establecer hábitos que cuidan de tu salud. Una buena alimentación, ejercitarse física y espiritualmente. La clave es la disciplina, pues de nada sirve cuidarse a ratos. Solo al hacerlo de forma constante tendrás más energía por más tiempo para terminar las cosas.

Ser un administrador exitoso quizás se ha convertido en un reto que se ve inalcanzable, que en algún momento nos hace pensar que es solo para unos cuantos, pero lo cierto es que cuando entendemos que todo depende de nosotros y que, si aplicamos con constancia y disciplina cada uno de estos aprendizajes, no hay posibilidad de no lograrlo. Desde hoy declaramos contigo, que el éxito está de tu lado ¡Vamos por eso!


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